Testimonio Verificado
Cony, Capital — las medidas del perfil no mentían ni un centímetro
LocoXLasMotosNovato
22/8/2026
Buenas noches a todos, queridos colegatos. Les traigo una experiencia recién vivida con Cony, una minita que había visto en el catálogo y que prometía bastante en las fotos.
La verdad que coordiné con ella por whatsapp un lunes por la tarde. Me pasó la ubicación de su departamento en Capital, zona céntrica, nada del otro mundo pero bien discreta. Ella me dijo que me esperaba tipo las cuatro y media. Llegué puntual, entré al edificio sin dramas, subí los ascensores y toqué timbre. Me abrió al toque.
Primer impacto: una mina de estatura normal, castaña, de buen cuerpo. Las medidas que figuraban en el perfil no mentían: curvas bien distribuidas, culito redondo que te invita a tocar, tetas grandes y bien formadas. El departamento estaba impecable, luminoso, orden total. Ella me pidió que me sacara los zapatos y me dirigí hacia una habitación con un escritorio con velas prendidas, luz cálida. Me ofreció algo de beber y me acosté en una especie de colchoneta.
Escena 1 – La previa sensual: Cony se puso a trabajar mis hombros y espalda con un masaje que la verdad fue increíble. Sus manos saben dónde presionar, dónde acariciar. Le pedí que bajara un poco y ella, sonriendo, empezó a masajearme la zona lumbar. Poco a poco me fue bajando las mallas, cosa natural, sin presiones. El ambiente era cálido, ella respiraba cerca mío, me susurraba cosas al oído tipo "relajate, disfruta".
Escena 2 – El encuentro: Cuando me di vuelta, ella me besó. Besos lentos, profundos, con lengua juguetona. Se sacó el uniforme de masajista y quedó en bombacha. Bajé a besarle el cuello, los hombros, sus tetas. Ella gemía bajito, me agarraba la cabeza. Me dedicó un oral que la verdad fue bueno: lento al principio, después más intenso, movimientos naturales, nada forzado.
Escena 3 – El acto principal: Me calzó un forro y se subió encima. Cabalgata lenta primero, después más ritmo. Sus caderas se movían con control, sus ojos me miraban directo. Luego en cuatro: le di con tranquilidad, manoseo en el culo, ella pidiendo más. Misionero después, besos constantes, agarrándola de las nalgas. Cuando sentí que venía, me pidió que acabara en su boca y así fue.
Descansamos un rato, charlamos de pavadas. Muy buena onda la mina, sin apuro, disponible. Una ducha rápida y nos despedimos con besos.
Fin de la función.
Rating: 8.5/10
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