Testimonio Verificado
Lizxp, Microcentro — masajista de 39, manos que relajan y excitan
LocoXLasMotosNovato
10/8/2026
Señores foristas, buenas noches.
Les traigo una experiencia que acabo de vivir hace poco con Lizxp, una masajista que atiende en su departamento propio en el Microcentro. La verdad que hacía un tiempo que no me daba una sesión así, y este encuentro me sorprendió bastante.
Escena 1: La llegada
Llegué al edificio tipo las 19:30, un viernes de esos donde el laburo te dejó hecho mierda. El portero me pidió el DNI, todo normal. Subí en ascensor a un piso que prefiero no mencionar, y me abrió ella misma. Departamento limpio, prolijo, con aire acondicionado que funcionaba de maravilla. Luz cálida, música ambiental de fondo. Todo da confianza.
Escena 2: El primer contacto
Lizxp es una mina de 39 que se ve bien conservada, con esa presencia de alguien que sabe lo que hace. Me recibió con una sonrisa genuina y me invitó a pasar. Nada de apuro ni protocolo robótico. Charlamos un minuto sobre mi estado de estrés, qué me dolía, qué buscaba. Eso me gustó, no es cualquier cosa que se interese en vos de verdad.
Escena 3: El masaje sensual
Me pidió que me desvistiera y me acostara boca abajo en una camilla que tenía lista. Las manos de esta mujer son una joyita, hermano. Empezó con técnicas profesionales de verdad, masajeando espalda, hombros, esos puntos donde guardás toda la bronca. Pero después la cosa fue escalando. Pasó a roces más sutiles, más cercanos. Le dije que me diera vuelta, y ahí la cosa cambió de nivel. Sus manos bajaban, su cuerpo se acercaba más. Los besos llegaron solos, naturales.
Escena 4: De la cama al encuentro
Nos fuimos a su habitación, cama con sábanas limpias, todo impecable. La previa fue larga y apasionada, como ella promete. Lizxp se entrega sin vueltas, besos profundos, caricias que saben dónde tocar. Me hizo un pete de esos que te dejan sin aire, con ritmo, sin apuro. Después me pidió que cogiera y se subió a cabalgar, movimientos fluidos, sabiendo exactamente cómo moverse. Pasamos a cuatro, le di unos buenos chirlos en el culo, ella gemía de verdad. Misionero, patitas al hombro, todo. Aguanté bastante pero al final tuve que descargar en su boca.
Escena 5: El desenlace
Nos quedamos un rato charlando después, fumamos un cigarro ella, café yo. Buena onda, sin incomodidades. Se nota que es alguien que disfruta lo que hace.
Fin de la función.
Rating: 8.7/10
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