Testimonio Verificado
Feride tiene el diploma de kinesióloga colgado y se nota
SebaXXNovato
14/8/2026
Hola queridos colegas del foro.
Acá les traigo una experiencia fresquita con Feride, una boliviana que atiende en su depto en Almagro. La verdad que hacía rato que no me animaba con una masajista profesional, pero las fotos y la descripción me llamaron la atención. 28 años, chaparritas pero con un cuerpo que promete, pelo negro y una onda muy educada según el perfil.
Coordiné por WhatsApp, nada complicado. Ella es profesional, clara con los aranceles y discretísima. Me citó en su departamento, un segundo piso en una zona tranquila de Almagro. Llegué tipo las seis de la tarde, día nublado, esas tardes porteñas que te ponen en clima. Timbre, ella abre: sonrisa genuina, vestida con un uniforme de masajista que ya dejaba intuir sus curvas. Me invita a pasar, todo impecable, limpio, aromatizado, luces tenues. En la pared un cartel con sus certificaciones, fotocopia de diploma en kinesiología. Veo que es posta profesional.
Me lleva a una habitación tipo consultorio, cama de masaje, toallero, todo organizado. Me pide que me desvista y me recuesto boca abajo. Empieza con un masaje terapéutico de verdad, técnica profesional, presión exacta en los puntos de tensión. Sus manos son mágicas, che, sabe dónde presionar, dónde soltar. Estoy ahí disfrutando genuinamente cuando de repente siento que me acaricia la espalda baja, llega al culo, me dice bajito que me dé vuelta.
Me volteo y ella está sonriendo, se saca el uniforme lentamente. Cuerpo menudo pero bien distribuido, piel tersa, esas tetas pequeñas pero perfectas que piden chupadas. Se arrodilla sobre la camilla, me besa con ganas, lengua juguetona, besos húmedos y cálidos. Ella sabe generar química, no es mecánico. Me bajo los bóxers y me regala un oral lento pero intenso, jugueteando con la punta, después profundo, con mucha saliva, mirada directa que te mata.
Me excita mucho y le pido que subamos al depto. Vamos a su habitación, cama matrimonial, sábanas limpias, olor a lavanda. Se pone un forro, se me monta en cabalgada, movimiento lento pero certero, cuerpo pegado al mío, besos constantes en cuello y boca. Después la paso a misionero, la penetro profundo mientras ella me araña la espalda pidiendo ritmo. Cambiamos a perrito, la veo ahí pequeñita con el culo en pomez, me enloquece, le doy sentones fuertes y ella empuja para atrás.
Segundo polvo después de un descanso corto, más besos, más contacto. Esta vez terminó con ella en cuatro mientras yo la sostenía de las caderas, le daba ritmo fuerte hasta que no aguanté más y me sacó toda la crema en la boca sin asco, tragando.
Fuimos al baño, nos aseamos, volvimos a la cama a charlar un rato. Feride es genuinamente cariñosa, no finge nada, habla de su trabajo como masajista, tiene buena onda. Despedida con beso en la boca, abrazo cálido, y me fui con las piernas blandas.
Feride es una grata sorpresa: masajista con formación real, cuerpo menudo pero bien aprovechado, besos intensos, oral sin forro de diez, dos polvos variados y fogosos, final en boca sin inconvenientes, buena química y mucha educación. Reincidencia segura.
Abrazo psicológico a todos mis colegas del foro.
Rating: 8.7/10
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